Sequía: ¿cómo hacer frente a la falta de forraje?

Tras varios meses marcados por la sequía, muchas explotaciones ganaderas se enfrentan a un importante déficit de forraje. Las organizaciones de ganaderos calculan que la falta de forraje ronda las 2 a 2,5 toneladas por UGB, lo que supone un gran impacto económico para las explotaciones. En este contexto, cada tonelada de forraje que se ahorre cuenta. Balance de existencias, adaptación de las raciones, selección de los animales prioritarios y suplementos nutricionales: descubre las medidas que puedes poner en marcha ya mismo para mantener el rendimiento del rebaño y pasar el invierno sin problemas.

Prever el futuro gracias al balance forrajero

El primer paso es evaluar con precisión las existencias disponibles y las necesidades del rebaño. Un balance forrajero permite identificar rápidamente la magnitud del déficit y adaptar las decisiones técnicas antes de que la situación empeore.

Optimizar los recursos disponibles

Ante la escasez de forraje, se pueden combinar varias medidas :

El objetivo es sencillo: aprovechar cada kilo de forraje donde más se necesite.

Adaptar las raciones sin que el rendimiento se vea afectado

Reducir las reservas no debe provocar un déficit nutricional. A los animales jóvenes y a las vacas secas se les puede dar raciones más secas, mientras que los animales en producción pueden beneficiarse de raciones semisecas que permitan distribuir mejor el forraje disponible a lo largo del tiempo.
Para mantener el rendimiento, es fundamental preservar la ingesta, la digestibilidad y el aporte energético.

Garantizar el aporte energético de la ración

Cuando escasean los forrajes o pierden calidad, el aporte energético adicional se convierte en un factor clave.
Los cubos energéticos Crystalyx o soluciones como Deltagreen® te ayudan a mantener el aporte energético, mejorar la eficiencia alimentaria y reducir el impacto de la escasez de forraje en la producción.

No te olvides de las vitaminas y los oligoelementos

Los forrajes cosechados en condiciones difíciles también pueden tener una calidad nutricional más variable.
Sobre todo en los rebaños de cría, un aporte específico de vitaminas y oligoelementos ( como el selenio) ayuda a reponer las reservas y a prepararse con tranquilidad para el otoño y el invierno. Soluciones como Bufflo® Tonic Axion® son una herramienta útil para afrontar este periodo de riesgo.


Oligopass® es una herramienta valiosa para asegurar una ingesta adecuada de vitaminas y oligoelementos. Gracias a sus vitaminas protegidas en el rumen (A, E, B) y oligoelementos parcialmente quelados (Cu, Zn, Mn), favorece una mejor absorción de nutrientes y contribuye al buen funcionamiento de los animales: reproducción, lactancia temprana y rendimiento general. Resulta especialmente relevante durante periodos de alto riesgo de deficiencias, como antes del estabulamiento o la preparación para el parto.

Prepararse para el futuro

Siempre que sea posible, la plantación de cultivos secundarios o intermedios puede ayudar a reponer las existencias y a reforzar la autonomía forrajera de la explotación de cara a las próximas campañas.