La importancia de una buena gestión sanitaria para la cría de terneros [Testimonio de un veterinario].

La granja P. no suele ser una gran consumidora de sobres de rehidratación para terneros y otros productos asociados.

Esto se debe a una buena gestión de la ración de las vacas secas y a una ingesta correcta de calostro. Esto último se comprueba midiendo las inmunoglobulinas séricas en los terneros jóvenes. Sin embargo, la situación se ha deteriorado en los últimos meses, con varios terneros enfermos de diarrea en torno a los 8 ó 10 días de edad, y varias muertes como consecuencia de ello. Las horas de trabajo del encargado de los terneros se disparan y la moral cae en picado.

Varios factores podrían aumentar el riesgo de contaminación en la explotación ganadera

De hecho, la granja P. está actualmente en proceso de unir fuerzas con otro ganadero, y esto está repercutiendo en la forma de gestionar la granja. Los ganaderos prevén un aumento de la producción lechera, y el número de novillas y vacas secas en los edificios se está disparando. Al mismo tiempo, gran parte de la plantilla se dedica al trabajo cotidiano y a la construcción del nuevo edificio.

Situación de la ganadería

Higiene del ganado

Como consecuencia, se están descuidando los aspectos básicos de la gestión ganadera: hacinamiento en los corrales de vacas secas y falta de higiene, peor gestión de la alimentación de las novillas en preparación para el parto, que se encuentran en mayor competencia con las vacas multíparas en el comedero. Algunos partos tuvieron lugar incluso en el corral de las vacas secas.

Inmunidad de los terneros

La salud de un ternero es un equilibrio entre la inmunidad que tiene y la carga infecciosa a la que debe hacer frente. En este caso, los terneros suelen estar poco inmunizados, lo que les dificulta hacer frente a los microbios de la granja, aunque no sean muy patógenos. A la inversa, y en correlación con una tasa de partos elevada, la intensa sucesión de terneros en la guardería provoca un fuerte aumento de los gérmenes presentes en los corrales individuales de la guardería. Además, algunos terneros sufren diarrea y excretan aún más patógenos.

Calostro

Como no podemos trabajar en el manejo de vacas y novillas en preparación para el parto, tenemos que trabajar en el cuidado de las terneras recién nacidas. Las terneras reciben calostro de un animal multíparo cuando el calostro de la novilla es de calidad insuficiente, lo que ayuda a mejorar la inmunidad adquirida contra los microbios de la granja.

Existe un protocolo de limpieza/desinfección

Tras la aplicación de estas medidas, la situación sanitaria mejoró rápidamente. Algunos terneros siguen sufriendo diarrea, pero sólo un pequeño número, y la diarrea remite tras un día de rehidratación. La mortalidad de los terneros ha desaparecido.
Ahora sólo queda organizar la gestión correcta de las vacas secas y las novillas para preparar el parto.

Dr. Michel Lenard
Veterinario en Janzé (35)