Consejos para utilizar correctamente el almidón y evitar la acidosis
Los piensos CFE (Cereal-Feed Exchange) contienen una proporción importante de cereales y, por tanto, son muy ricos en almidón. El almidón es la fuente de energía por excelencia, la más eficaz porque es la menos costosa. Tiene un inconveniente importante: cuando se descompone demasiado deprisa, el pH del rumen disminuye y surge el riesgo de acidosis.
En la actualidad, la acidosis está muy extendida en los rebaños lecheros franceses: se calcula que cerca del 80% de los rebaños padecen acidosis o subacidosis. Además de sus efectos negativos sobre la población bacteriana del rumen y la consiguiente disminución de la eficacia alimentaria, la acidosis tiene un efecto perjudicial sobre la reproducción de las vacas lecheras. En la última década, la tasa de éxito de la primera IA ha ido disminuyendo constantemente: actualmente se sitúa en torno al 42%. Una de las causas de este fenómeno es la inflamación causada por la acidosis en la matriz uterina, que actúa como anticonceptivo.
Dos palancas para utilizar correctamente el almidón y evitar la acidosis
La primera es ralentizar el ritmo de degradación del almidón añadiendo aceites esenciales (VivActiv’® AmiViv’) al pienso ECA. La segunda es mantener un buen nivel de pH en el rumen y el intestino y estimular la actividad de las bacterias del rumen y las enzimas intestinales. Para conseguirlo, se utilizan productos de la gama Gestión Práctica de la Acidosis (ver recuadro).
Valentine AUROY - CCPA
Productos prácticos para el tratamiento de la acidosis