Cómo adaptar el manejo de las vacas lecheras durante una ola de calor

¿QUÉ PASA DURANTE UNA OLA DE CALOR?

4 CONSEJOS PARA ACTUAR EN CASO DE OLLA DE CALOR:

1. Dar de beber a los animales

Aportar más puntos de hidratación. Para evitar que se altere el equilibrio electrolítico, se recomienda una bebida «isotónica».

En la práctica, se recomienda contar con 16 cm lineales de bebedero y un bebedero por cada 20 vacas.

¡Cuidado con los bebederos a la salida del robot que tienen preenfriador! Si el caudal de agua depende del caudal de leche: disminución de la producción lechera y aumento de las necesidades de agua = cubeta vacía. Aproximadamente el 30 % del agua se bebe a la salida del robot.

Enfoque en los terneros: máxima vigilancia
2. Preparar la ración en el comedero

Lo primero es fomentar la ingesta. Es mejor dar la ración por la noche. Añadir azúcar tendrá un efecto positivo en la ingesta, reducirá la selección y estimulará la actividad bacteriana del rumen sin aumentar el riesgo de acidez: objetivo del 5 %.

Dar prioridad a los forrajes más digestibles para compensar la disminución de la ingesta.

Evita que la ración se caliente en el comedero: haz dos raciones al día, de las cuales 2/3 por la noche. Se pueden añadir ácidos.

Aumentar el contenido energético de la ración añadiendo grasas: es mejor optar por las grasas saturadas (ácido palmítico) para no afectar a la biohidrogenación ruminal.

Cuidado con el exceso de proteínas de asimilación rápida: limita la adición de ANP.

3. Garantizar el buen funcionamiento del rumen: reducir el riesgo de acidosis

Los periodos de olas de calor aumentarán rápidamente el riesgo de acidosis ruminal. La acidosis afectará a la flora celulolítica y favorecerá la inflamación intestinal.

4. Optimización del robot de ordeño

Ajusta la distribución del concentrado para evitar que el robot siga el descenso del nivel de leche.

Flexibilizar un poco los requisitos para el ordeño de las vacas: reducir en un 10 % el volumen necesario para poder ordeñarlas.

Hay que prestar mucha atención a la limpieza de los pezones y al tratamiento posterior al remojo (aumenta el tiempo de pulverización). Hay que redoblar los esfuerzos para combatir las moscas.

Reducir el riesgo de cojera:

Gestión tras la ola de calor

El conjunto de los efectos de la ola de calor en las vacas lecheras va a suponer una carga muy intensa para el organismo: un elevado consumo de oligoelementos y vitaminas, una estimulación muy fuerte del hígado debido a las irregularidades en el equilibrio energético…

Se recomienda hacer un tratamiento con un protector hepático y, una semana después, un tratamiento con oligoelementos y vitaminas para optimizar la producción de leche.

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