{"id":6125,"date":"2017-02-21T12:00:00","date_gmt":"2017-02-21T11:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.deltavit.com\/blog\/cuando-los-terneros-se-niegan-a-comer-cuestion-de-comportamiento-o-de-alimentacion\/"},"modified":"2026-05-26T15:33:52","modified_gmt":"2026-05-26T13:33:52","slug":"cuando-los-terneros-se-niegan-a-comer-cuestion-de-comportamiento-o-de-alimentacion","status":"publish","type":"actualite","link":"https:\/\/www.deltavit.com\/es\/blog\/cuando-los-terneros-se-niegan-a-comer-cuestion-de-comportamiento-o-de-alimentacion\/","title":{"rendered":"Cuando los terneros se niegan a comer: \u00bfcuesti\u00f3n de comportamiento o de alimentaci\u00f3n?"},"content":{"rendered":"<\/div>\n<div id=\"block-hero-block_c7204ae4d5a13f7754a726e46886483a\" class=\"container-fluid page_header_banner_part  block-hero\"  style=\"background: url(https:\/\/www.deltavit.com\/wp-content\/uploads\/fond-blog.png) no-repeat center \/ cover;\" >\n    <div class=\"container\">\n        <div class=\"row\">\n            <div class=\"col-12\">\n                <nav aria-label=\"breadcrumbs\" class=\"rank-math-breadcrumb\"><p><span class=\"last\">Inicio<\/span><\/p><\/nav>            <\/div>\n        <\/div>\n        <div class=\"row justify-content-center\">\n            <div class=\"col-12 col-md-8 text-center\">\n                \n                <h1>Cuando los terneros se niegan a comer: \u00bfcuesti\u00f3n de comportamiento o de alimentaci\u00f3n?<\/h1>\n                            <\/div>\n        <\/div>\n    <\/div>\n<\/div>\n\n\n<div class=\"container\">\n<p>En ganader\u00eda, hay muchas dificultades con la ingesti\u00f3n, a pesar de los esfuerzos de los fabricantes. Esto est\u00e1 relacionado con un fen\u00f3meno claramente identificado por los cient\u00edficos, pero del que se informa poco sobre el terreno: la neofobia, es decir, la reticencia hacia un pienso no reconocido. Este fen\u00f3meno fisiol\u00f3gico es inevitable y al final siempre desaparece.    <\/p>\n<h2>Inapetencia alimentaria o neofobia: \u00bfprotecci\u00f3n frente a un alimento inusual?<\/h2>\n<\/p>\n<p>Es muy complejo predecir la palatabilidad de un alimento para rumiantes, y m\u00e1s a\u00fan para terneros. Ahora sabemos que a los terneros les disgustan los sabores amargos y astringentes, pues son marcadores de veneno. Los terneros son especialmente sensibles a los sabores dulces, y los fabricantes de productos para terneros incluyen este elemento.<br \/>A pesar de los esfuerzos por conseguir una buena combinaci\u00f3n de sabores sobre el papel, las pruebas frecuentes, la elecci\u00f3n de materias primas dulces y los ensayos en granja para seleccionar una soluci\u00f3n espec\u00edfica, ocurren \u00abaccidentes\u00bb de consumo. El fen\u00f3meno de la neofobia puede perturbar la introducci\u00f3n de un nuevo pienso.<br \/>La neofobia se define como la evitaci\u00f3n y la reticencia a probar un pienso desconocido (Cooke et al., 2006). Este fen\u00f3meno es bien conocido entre los rumiantes (Chapple y Lynch, 1986). Es el resultado de un fen\u00f3meno fisiol\u00f3gico en el que el animal se protege para evitar los piensos t\u00f3xicos y los que son demasiado ricos en algunos nutrientes.       <\/p>\n<h2>\u00bfCu\u00e1les son las recomendaciones para tratar la neofobia al pienso en los terneros?<\/h2>\n<\/p>\n<h3>Transiciones diet\u00e9ticas suaves<\/h3>\n<p>Lo mejor es introducir el nuevo pienso en proporciones progresivas en la dieta del ternero.<\/p>\n<\/p>\n<h3>Dale tiempo al ternero para que se acostumbre al nuevo pienso<\/h3>\n<p>Cuando se les ofrece un nuevo alimento, los rumiantes lo prueban ingiriendo inicialmente s\u00f3lo peque\u00f1as cantidades (Chapple y Lynch, 1986; Chapple et al., 1987; Thorhallsdottir et al., 1987).<br \/>Cada d\u00eda aumenta el consumo del nuevo pienso por parte del ternero. En la Figura 1 (Launchbaugh, 1995), el consumo del nuevo pienso alcanza el nivel normal de 20 g\/d a partir del sexto d\u00eda.<br \/>Squibb et al (1990) consideran que la neofobia, que no debe confundirse con la inapetencia, es la causa principal de la falta de consumo de pienso s\u00f3lido por parte de los animales inexpertos. Aunque algunos piensos son inicialmente m\u00e1s aceptados que otros, no hay ning\u00fan pienso que sea instant\u00e1neamente aceptable para todos los rumiantes, excepto quiz\u00e1 la leche materna (Launchbaugh, 1995; Figura 1).    <\/p>\n<h3>Las granjas con corrales individuales requieren m\u00e1s atenci\u00f3n<\/h3>\n<p>Los terneros se ven influidos por el comportamiento de sus cong\u00e9neres. El aprendizaje social permite al animal inexperto evitar el riesgo de probar cada nuevo alimento (Galef y Laland, 2005; Nicol, 2006). Costa et al. (2014) presentaron dos ensayos en los que ofrecieron un nuevo pienso durante 30 minutos en 3 d\u00edas consecutivos. Un grupo estaba formado por terneros criados en corrales individuales desde el nacimiento hasta el destete y el otro por terneros insertados desde el nacimiento en un grupo de otros terneros y vacas.<br \/>En el primer ensayo, los terneros en corrales colectivos consumieron el doble de pienso que los terneros en corrales individuales (Figura 2). En el segundo ensayo, el grupo en el corral colectivo consumi\u00f3 4 veces m\u00e1s pienso que el grupo en los corrales individuales.      <\/p>\n<p>En este segundo ensayo, algunos terneros incluso se negaron a tocar el pienso.<br \/>Del mismo modo, los terneros del corral colectivo probaron m\u00e1s r\u00e1pidamente el nuevo pienso que los terneros del corral individual: 1 min 23 s frente a 3 min 58 s en el ensayo 1 y 3 min 09 s frente a 6 min 38 s en el ensayo 2.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En ganader\u00eda, hay muchas dificultades con la ingesti\u00f3n, a pesar de los esfuerzos de los fabricantes. 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